Cádiz blinda su suministro de agua con una inversión de 10,4 millones de euros
La ciudad impulsa una segunda conducción para garantizar el abastecimiento y poner fin al riesgo de aislamiento hídrico que sufre desde hace décadas.
El Ayuntamiento de Cádiz y el Consorcio de Aguas de la Zona Gaditana han presentado una de las obras de infraestructura más importantes para la ciudad en décadas: la construcción de una segunda conducción de abastecimiento de agua. Con una inversión de 10,4 millones de euros, este proyecto busca garantizar el suministro y reducir los riesgos asociados a la única tubería existente, que data de 1957.
La condición de isla de Cádiz la convierte en un territorio especialmente vulnerable en materia de abastecimiento. Desde hace más de 60 años, depende de una única arteria principal, lo que supone un riesgo crítico en caso de avería. El presidente de Aguas de Cádiz, José Manuel Cossi, ha destacado que «era absolutamente urgente abordar esa segunda conducción para que, en el momento que hubiera un problema, la ciudad no se quede desabastecida».
El alcalde de la ciudad, Bruno García, ha calificado la obra como «una de las más importantes que va a hacer la ciudad en mucho tiempo» y ha subrayado que, aunque son trabajos «de los que no se ven, son fundamentales». Esta inversión se suma a otras recientes, como el tanque de tormentas de 7 millones de euros o las actuaciones relacionadas con el PERTE por 4,3 millones.
El ingeniero jefe del proyecto, Marco Antonio Vives Rubí, ha revelado que la idea de esta segunda conducción no es nueva. El proyecto es «originario de los años 90», concretamente de la sequía de 1995, cuando ya se planteó su idoneidad. Sin embargo, la actuación nunca se llevó a cabo.
El coste de no haber actuado entonces es evidente. Mientras que en los 90 se previó un presupuesto de 833 millones de pesetas para la totalidad de la tubería, «hoy solamente el 30% de la totalidad de esa tubería sale por casi 10 millones de euros», ha explicado el ingeniero. «Lo que no se hizo entonces, hoy en día lo vamos a pagar con creces», sentenció.
Desdoblamiento de 2.6 kilómetros de tubería
La ejecución del proyecto, con un plazo de 12 meses, es un «reto considerable» debido a su complejidad. La obra se sitúa en una zona estratégica entre el río Arillo, la carretera y la vía del tren. La necesidad de excavar hasta siete metros de profundidad con un nivel freático alto obliga a usar tecnologías costosas como las hincas y las tablaestacas, consideradas de las más caras en obras urbanas.
El presupuesto refleja esta dificultad: de los 10,4 millones de euros, la tubería en sí supone 1,2 millones, mientras que el resto se destina a obras accesorias y a la gestión de servicios afectados, que suman casi 900.000 euros. Esta primera fase cubrirá un tramo de 2,6 kilómetros, considerado el más crítico.
El nuevo trazado se desarrollará desde Río Arillo hasta conectar al otro lado del enlace de Torregorda, por lo que gracias a esta actuación se dispondrá de una infraestructura alternativa en el tramo que se considera más vulnerable, que discurre entre la autovía CA-33 y la línea ferroviaria Sevilla-Cádiz.
El objetivo de ambas instituciones es continuar con esta colaboración para completar los 4 kilómetros restantes. Las obras ofrecerán menor riesgo de averías, mayor respuesta ante incidencias y una mayor seguridad.
El alcalde de la ciudad, Bruno García, ha agradecido la colaboración y la buena disposición del Consorcio de Aguas señalando que «con estos trabajos damos un paso decisivo para reforzar la seguridad del abastecimiento de agua en Cádiz y estamos anticipándonos para evitar que pueda existir cualquier problema en un futuro».
Ha añadido que «en el tema del agua, además de trabajar en la sensibilización y la concienciación a la ciudadanía es necesario invertir en infraestructuras y eso es lo que estamos haciendo en colaboración con otras instituciones, como el Consorcio de Aguas».


